Tuesday, March 31, 2009

¿Por qué los hispanos contestan en inglés?


Con algunas de las experiencias que he tenido desde que estido en España, empecé a darme cuenta de un patrón de comportamiento en la relación entre los hispanos y los turistas o los extranjeros. Cuando empiezo una conversación en español, los hispanos deciden responder en inglés. Aún cuando trato de continuar la conversación en español, siguen en inglés. Mi pregunta es por qué. ¿Es por ser más educado por las personas que no hablan español? ¿Es porque quieren practicar su inglés? ¿Creen que su inglés es mejor que mi español? Es una pregunta que todavía sigo sin contestar. La ironía de todo esto es que la mayoría de los extranjeros vienen aquí por vacaciones o para estudiar. Algunas personas vienen aquí con el único propósito de mejorar o practicar su español. Lo encuentro algo muy frustrante de aguantar. Estoy más ofendida por eso. Aunque aprecio el esfuerzo de los hispanos, es más difícil para entenderlos cuando hablan inglés.

Esta no es una “incidencia” que solamente existe en las ciudades cosmopolitas, como Madrid o Barcelona. Aunque es más como estas ciudades, hablar inglés aparece en pequeñas ciudades turísticas, como Málaga. El inglés se ha convertido en la lengua más usada en conversaciones entre un hispano y un turista o un extranjero. ¿Hay alguna manera de escapar del inglés?

Monday, March 30, 2009

Nuevo Agradecimiento



Para continuar con el pensamiento de Kennon, nuestro reciente viaje me hizo pensar en la variedad de programas de intercambio que existen. Sabía que Barcelona era un destino popular para estudiantes americanos que quieren estudiar en España, y justamente así porque es una ciudad bella. A pesar de esto, nunca me di cuenta del punto en que se habla íngles en Barcelona, que me parace más que el español y el catalán juntos. Muchos de los amigos con los que nos encontramos estaban asombrados con la intensidad de nuestro programa, incluso que hemos firmado un contrato para prometer que solo hablaremos en español. Aunque muchos de estos estudiantes están en Barcelona con la meta de aprender español y mejorar su nivel actual, sus clases no facilitan el mismo nivel de aprendizaje que las nuestras y las suyas son mucho menos intensas. Después de ver estas diferencias, me alegré de nuevo de nuestro programa aquí en Málaga porque nos beneficiamos mucho de estar en una ciudad donde se habla español casi exclusivamente.

Sunday, March 29, 2009

Aprender una cultura


Aprender un idioma es difícil; pocos no estarían de acuerdo. Los desacuerdos serán las respuestas diferentes a la pregunta de qué es lo más difícil de aquel proceso. Si empezamos por mi posición, hablante nativa de inglés, en el proceso de aprender el español se puede decir que la gramática, o más concretamente el subjuntivo es lo más difícil porque en la gramática inglesa lo usamos sin darnos cuenta. Otros han dicho que es imposible dominar el español porque hay tantos verbos y tantos usos para cada uno de algunos. Una de las experiencias más frustrantes que he tenido con el español no tiene nada que ver con la gramática ni los verbos. Es la risa. Es decir, estar en una sala con hablantes nativos de español y entender lo que dicen pero de repente todos empiezan a reír y no tengo ni idea por qué. En estas situaciones incómodas no sé si debo reír sin saber lo que era gracioso, si debo preguntar en voz baja a la persona a mi lado para una explicación o mostrar mi falta de comprensión con una cara sin expresión que es lo que me pasa generalmente. Esto me frustra no porque soy la única que no está riendo sino porque he llegado a un nivel de comprensión que puedo entender todas las palabras pero todavía no entender el chiste. ¿Por qué? Con un poco de reflexión de los chistes en inglés he decidido que lo que hace un chiste gracioso es el contexto, no solo las palabras. Porque soy de los Estados Unidos he desarrollado un conocimiento bastante bueno de la cultura pues entiendo las referencias a la gente famosa, los sucesos históricos, películas buenas, comidas típicas, etc. Lo que he descubierto del proceso de aprender un idioma a causa de todos los chistes que no he entendido es que hay más que gramática y vocabulario. Para dominar un idioma de verdad hay que aprender la cultura.

Estudiar en Barcelona


En nuestro último viaje con Dickinson College fuimos a Valencia y a Barcelona, la tercera y la segunda de las ciudades más grandes de España. Más en Barcelona que en Valencia encontramos un montón de estudiantes americanos, también encontamos nuestros amigos que están estudiando ahora en Barcelona. Por la noche, cuando estuvimos en la Rambla en el centro de Barcelona el idioma que parecía más común era el inglés en vez del español o del catalán. Nos encontremos con estudiantes americanos en todas partes, en los bares, restaurantes y en casi cada esquina. Le pregunté a nuestro director del programa Mark Aldrich, por qué había tantos estudiantes americanos en Barcelona. Su respuesta fue que después de los juegos olímpicos del año 1992 en Barcelona muchos programas empezaron a centrarse en Barcelona. Después de muchos años los programas aumentaron la cifra de estudiantes que llevaban a la ciudad. Algunas empresas como CEA o IES llevan miles de estudiantes a Barcelona todos los años. También alguien en nuestro grupo comentó que es posible que la película Vicky Cristina Barcelona ha hecho una buena impresión sobre Barcelona a los estudiantes que querrían estudiar en otro país. Después de solo dos días en Barcelona puedo comprender por qué los estudiantes querrían estudiar allí. En fin, Barcelona va seguir siendo uno de las ciudades más visitadas en el mundo por estudiantes americanos.

Un enfoque en la especialización

Desde que vine a España, he notado un rasgo de la sociedad española. No estoy completamente segura en cuanto a cómo referirme a esta característica, pero supongo que la mejor palabra sería la especialización. ¿Qué quiero decir?

En España, es mucho más corriente ver las tiendas que enfocan un producto o servicio específico, más que unos almacenes grandes como Wal-Mart o Target. He contemplado los beneficios de este sistema, lo más obvio un aumento de eficiencia y la movilidad de individuos; por otro lado, una desventaja incluye la inhabilidad de visitar un solo lugar para satisfacer muchas de sus necesidades. Teóricamente, la calidad del pan en la panadería a la vuelta de la esquina es más alta que la calidad de los alimentos horneados en Alcampo, el lugar más parecido a Wal-Mart en España. Pues en conjunto, quizás se valora más aquí la creencia que “mejor la calidad que la cantidad.” No dudo que se podría suponer otras insinuaciones de este método en particular.

Sin embargo, la razón por qué la especialización me llamó la atención, consiste en su tendencia de extender mas allá de las tiendas que bordean las calles. Incluyo las personas en esta observación, particularmente en cuanto a los estudiantes. No solo eligen los alumnos una carrera mientras asisten al colegio, como sus homólogos americanos; sino también tienen que tomar esta decisión cuando tienen menos años. Mientras nuestros padres y profesores nos animan a explorar las opciones en la universidad (con 18-20 años) y tomar una variedad de clases hasta que encontremos lo que nos fascina, los españoles tienen que decidir su futuro con 15 o 16 años. Además, a partir de ese momento, es aún más difícil cambiar su decisión. Esto es solamente lo que he observado, y no sé si los estudiantes españoles están de acuerdo con este sistema o no, pero sería interesante averiguarlo.

Saturday, March 28, 2009

Pirotecnia: asuntos de la familia



La identidad cultural tiene muchas formas, para los valencianos de todas las edades, esta forma es el petardo. El amor por los explosivos en Valencia culmina cada año con la celebración de las Fallas. Durante esta celebración hay fuegos artificiales, gran estructuras de madera que queman, y diariamente explosiones sincronizadas que se llaman mascleta- en fin es como el cuarto de julio pero con esteroides anabólicos. Al principio, yo pensé que era otra celebración ridícula, algo que es muy común en España, la importancia actual no estaba clara para mí. Para los valencianos, esto es algo importante de la identidad cultural. Algo que me sorprendió era el nivel de participación de gente de todas las edades. Mirando las procesiones espontáneas, yo vi viejos y jóvenes alegres, marchando con la ropa tradicional. En las caras de los jóvenes no vi angustia, solo orgullo y un sentido de identidad. Había madres con sus niños en cochecitos en las calles abarrotado con gente, un indicador que la enseñanza de las Fallas empieza temprano en la vida del valenciano. No quiero ser intolerante, pero creo que a veces la fiebre de las Fallas nubla las decisiones. Vi niños corriendo con petardos y fuego, como si no tuvieran supervisión. Lo más sorprendente fue cuando me di cuenta de que de hecho los padres quieren que ellos participen en la piromanía. La exposición temprana a explosivos, petardos, y las quemas deja su marca en el valenciano. No es una locura, está controlado y sincronizado, no es otra celebración rara de España; las Fallas ha transformado la identidad cultural de Valencia.

Monday, March 16, 2009

Mi Conversación con Carlos

Mi conversación con Carlos ocurrió cuando mi “madre” me preguntó si hablaría con él en inglés para que pudiera practicar antes de su examen. Yo acepté, y al siguiente día Carlos y yo fuimos a un bar de tapas en Pedregalejo para tomar una cervecita. Tenía curiosidad sobre Dickinson, el programa del estudio en España, y las ciudades que habíamos visitado. Y después de contarle la lista tan larga, admitió que yo había visto más de España en cinco meses de lo que él había visto en toda su vida. Al principio, me sorprendió, pero después comprendí que es probable que nuestro grupo ha visto más de España que la mayoría de los españoles.

De ahí, que empezáramos a hablar de temas relacionadas con los Estados Unidos. Inevitablemente, me dijo que quería visitar California y Nueva York, pero fue después de aprender que los EE.UU. no tienen un sistema de trenes como los de Europa. De modo inesperado, sin embargo, habló mucho sobre el NBA (sobre lo que no sé casi nada) y empezó a hablar sobre los jugadores y los equipos. También, fue interesante saber que le gustaban los grandes coches americanos. Después de terminar la conversación, él insistió en que pagaba la cerveza porque estaba en su país. Creo que conversaciones como estas son muy importantes porque, a pesar de la negatividad hacia los Estados Unidos, demuestran que hay muchas cosas que a la gente le gusta sobre los EE.UU.