Mi conversación con Carlos ocurrió cuando mi “madre” me preguntó si hablaría con él en inglés para que pudiera practicar antes de su examen. Yo acepté, y al siguiente día Carlos y yo fuimos a un bar de tapas en Pedregalejo para tomar una cervecita. Tenía curiosidad sobre Dickinson, el programa del estudio en España, y las ciudades que habíamos visitado. Y después de contarle la lista tan larga, admitió que yo había visto más de España en cinco meses de lo que él había visto en toda su vida. Al principio, me sorprendió, pero después comprendí que es probable que nuestro grupo ha visto más de España que la mayoría de los españoles.
De ahí, que empezáramos a hablar de temas relacionadas con los Estados Unidos. Inevitablemente, me dijo que quería visitar California y Nueva York, pero fue después de aprender que los EE.UU. no tienen un sistema de trenes como los de Europa. De modo inesperado, sin embargo, habló mucho sobre el NBA (sobre lo que no sé casi nada) y empezó a hablar sobre los jugadores y los equipos. También, fue interesante saber que le gustaban los grandes coches americanos. Después de terminar la conversación, él insistió en que pagaba la cerveza porque estaba en su país. Creo que conversaciones como estas son muy importantes porque, a pesar de la negatividad hacia los Estados Unidos, demuestran que hay muchas cosas que a la gente le gusta sobre los EE.UU.
Monday, March 16, 2009
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