Desde que vine a España, he notado un rasgo de la sociedad española. No estoy completamente segura en cuanto a cómo referirme a esta característica, pero supongo que la mejor palabra sería la especialización. ¿Qué quiero decir?
En España, es mucho más corriente ver las tiendas que enfocan un producto o servicio específico, más que unos almacenes grandes como Wal-Mart o Target. He contemplado los beneficios de este sistema, lo más obvio un aumento de eficiencia y la movilidad de individuos; por otro lado, una desventaja incluye la inhabilidad de visitar un solo lugar para satisfacer muchas de sus necesidades. Teóricamente, la calidad del pan en la panadería a la vuelta de la esquina es más alta que la calidad de los alimentos horneados en Alcampo, el lugar más parecido a Wal-Mart en España. Pues en conjunto, quizás se valora más aquí la creencia que “mejor la calidad que la cantidad.” No dudo que se podría suponer otras insinuaciones de este método en particular.
Sin embargo, la razón por qué la especialización me llamó la atención, consiste en su tendencia de extender mas allá de las tiendas que bordean las calles. Incluyo las personas en esta observación, particularmente en cuanto a los estudiantes. No solo eligen los alumnos una carrera mientras asisten al colegio, como sus homólogos americanos; sino también tienen que tomar esta decisión cuando tienen menos años. Mientras nuestros padres y profesores nos animan a explorar las opciones en la universidad (con 18-20 años) y tomar una variedad de clases hasta que encontremos lo que nos fascina, los españoles tienen que decidir su futuro con 15 o 16 años. Además, a partir de ese momento, es aún más difícil cambiar su decisión. Esto es solamente lo que he observado, y no sé si los estudiantes españoles están de acuerdo con este sistema o no, pero sería interesante averiguarlo.
Sunday, March 29, 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment