El borracho corriendo con la bandera grande, el hombre con la bandera flexible, y el joven enfadado gritando, ¿que fuerza ha unido estos tres españoles diferentes? La respuesta es fácil, ellos son aficionados del Málaga Club de Fútbol. Pocas instituciones pueden provocar tanta pasión. El fútbol puede unir gente de todas las clases sociales: miembros conservadores del Partido Popular, miembros socialistas de PSOE, ricos, pobres, viejos, y jóvenes. Abrumado por el ruido y el movimiento frenético pero sincronizado de la multitud, yo me senté y pensé. Una falta de patriotismo, ideas diferentes del pasado, y de político hacen fracturas en la sociedad española. El orgullo y sentido nacional que yo vinculo con los Estados Unidos no está presente en España. Pero el fútbol tiene el poder de unir a la gente en una causa común, aunque es de forma inquietante. La causa común es el desdén compartido del otro equipo y sus aficionados. Mirando las filas y filas de malagueños con sus camisetas azules, eran una transversal de la sociedad Malagueno. Sus movimientos era como si tuvieron una mente. Protestaron cada falta en moda extravagante, y gritaron en cada oportunidad perdida. Eran apoderados de afección para Málaga CF y su rabia contra el otro equipo. Esta tarde el otro equipo era su rival de Andalucía, el odiado y temido Sevilla. En el otro lado del estadio, un grupo de hombres con camisetas rojas undularon, era un contraste con la mar azul. Ellos se han unido y venido por la misma fuerza del fútbol. Ellos se enojaron y se convirtieron en el objeto de rabia y odio. En este momento estaba claro, mientras los malagueños gritaban con hostilidad a los sevillanos, que el fútbol tiene el poder de unir y dividir.
Monday, March 16, 2009
Fútbol: El Gran Divisor y Unificador
El borracho corriendo con la bandera grande, el hombre con la bandera flexible, y el joven enfadado gritando, ¿que fuerza ha unido estos tres españoles diferentes? La respuesta es fácil, ellos son aficionados del Málaga Club de Fútbol. Pocas instituciones pueden provocar tanta pasión. El fútbol puede unir gente de todas las clases sociales: miembros conservadores del Partido Popular, miembros socialistas de PSOE, ricos, pobres, viejos, y jóvenes. Abrumado por el ruido y el movimiento frenético pero sincronizado de la multitud, yo me senté y pensé. Una falta de patriotismo, ideas diferentes del pasado, y de político hacen fracturas en la sociedad española. El orgullo y sentido nacional que yo vinculo con los Estados Unidos no está presente en España. Pero el fútbol tiene el poder de unir a la gente en una causa común, aunque es de forma inquietante. La causa común es el desdén compartido del otro equipo y sus aficionados. Mirando las filas y filas de malagueños con sus camisetas azules, eran una transversal de la sociedad Malagueno. Sus movimientos era como si tuvieron una mente. Protestaron cada falta en moda extravagante, y gritaron en cada oportunidad perdida. Eran apoderados de afección para Málaga CF y su rabia contra el otro equipo. Esta tarde el otro equipo era su rival de Andalucía, el odiado y temido Sevilla. En el otro lado del estadio, un grupo de hombres con camisetas rojas undularon, era un contraste con la mar azul. Ellos se han unido y venido por la misma fuerza del fútbol. Ellos se enojaron y se convirtieron en el objeto de rabia y odio. En este momento estaba claro, mientras los malagueños gritaban con hostilidad a los sevillanos, que el fútbol tiene el poder de unir y dividir.
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